Incidencia y genética de la Glucogenosis

Esta enfermedad fue descrita a principios de los años 30 por Simon Van Creveld y Edgar Von Gierke y aparece con una frecuencia de 1 a 100.000 ó hasta 400.000 habitantes., en la actualidad con las nuevas investigaciones estas cifras han variado y se han encontrado diferentes tendencias y nuevas mutaciones de los genes.

Las cifras son difíciles de calcular con exactitud ya que hay Glucogenosis menos frecuentes que otras, y adicional para confirmar el tipo se necesitan pruebas genéticas que NO están disponibles en todos los países. Además de su alto costo que complica más los diagnósticos exactos.

Sin embargo aquí están las incidencias de las que se tiene información hasta ahora.

TIPO I

Se estima que la incidencia es del orden de uno cada 100.000 nacimientos. La enfermedad de Von Gierke se transmite de forma autosómica recesiva. La herencia de las enfermedades genéticas se describe tanto por el tipo de cromosoma en que se encuentra el gen anormal (autosómico o cromosoma sexual), como por el hecho de que el mismo gen sea dominante o recesivo. Si es dominante, el gen anormal de uno de los padres es suficiente para provocar la enfermedad y, si es recesivo, es necesario que ambos genes sean anormales para que se produzca la enfermedad. Por tanto, la GSD-I está presente tanto en hombres como en mujeres y es necesario que ambos padres transmitan el gen mutado para que esta enfermedad se manifieste. Estadísticamente, si ambos padres son portadores del gen mutado, cada uno de sus hijos tiene el 25% de probabilidad de heredar la enfermedad, el 50% de ser portador sin desarrollar la enfermedad, y el 25% de no ser portador.

La incidencia anual al nacimiento de la Glucogenosis por déficit de G6P es de aproximadamente 1/100.000. El tipo a es el tipo más frecuente, afectando a un 80% de los pacientes.

TIPO III

La Glucogenosis tipo III, al ser una enfermedad autosómica recesiva, afecta por igual a hombres y mujeres y está distribuida por varias razas y grupos étnicos. Se estima que en Europa se da un caso por cada 80.000 nacidos vivos. La frecuencia de esta enfermedad es más alta en ciertas poblaciones, tales como los Inuit de Norteamérica y los judíos sefardíes descendientes de la población del norte de África, entre los cuales la incidencia es aproximadamente de uno por cada 5.000 y de uno por cada 5.400 nacimientos, respectivamente. Todos los pacientes de raza judía provenientes del norte de África tienen la variante IIIa. También para la variante IIIa se ha detectado la mayor prevalencia en las Islas Feroe (Dinamarca), con uno por cada 3.600 individuos.

Tipo IX

Diversos estudios confirman que esta patología podría ser una de las Glucogenosis más comunes; sin embargo, debido principalmente al buen pronóstico de la enfermedad, en muchos casos puede pasar inadvertida y no ser diagnosticada. Esto puede explicar que en las asociaciones de enfermos suelan ser minoritarios los afectados por este tipo de Glucogenosis.

¿Qué es una enfermedad autosómica recesiva?

Una enfermedad autosómica recesiva se da cuando el gen alterado es recesivo sobre el normal por lo que con una sola copia del gen alterado no se expresa la enfermedad. Al ser autosómico, el gen se encuentra en uno de los 22 pares de cromosomas no sexuales, o autosomas, pudiendo afectar con igual probabilidad a hijos e hijas. El gen alterado tiene que heredarse tanto del padre como de la madre para que se dé la enfermedad. Normalmente no se da en todas las generaciones de una familia. Cada persona afectada tiene normalmente ambos progenitores sanos pero portadores del alelo mutado. Los hijos de una pareja en la que ambos son portadores tienen una probabilidad del 50% de ser portadores de una copia del alelo alterado (no expresaran la enfermedad pero podrían transmitirla a sus descendientes), 25% de probabilidad de tener dos copias del alelo alterado y desarrollar la enfermedad autosómica recesiva y 25% de probabilidad de heredar dos copias del alelo normal y no desarrollar la enfermedad ni ser portador.

¿Cuáles son las probabilidades de heredar una enfermedad autosómica recesiva?

Si uno nace de padres que porten un cambio (mutación) autosómico recesivo, tiene una de cuatro probabilidades de recibir los genes defectuosos de ambos padres y desarrollar la enfermedad. Asimismo, uno tiene un 50% (1 en 2) de probabilidades de heredar un gen anormal, lo cual lo convertiría en portador.

En otras palabras, si cuatro hijos nacen de una pareja en la que ambos portan el gen, pero que no tienen signos de la enfermedad, la expectativa estadística es como sigue:

  • Un hijo nace con dos genes normales (normal).
  • Dos hijos nacen con un gen normal y otro anormal (portadores, sin la enfermedad).
  • Un hijo nace con dos genes anormales (presenta la enfermedad).

El término autosómico recesivo describe a uno de los patrones de herencia clásicos o mendelianos y se caracteriza por no presentar el fenómeno de dominancia genética. En este patrón de herencia el fenotipo que caracteriza al alelo recesivo se encuentra codificado un gen cuyo locus se encuentra ubicado en alguno de los autosomas o cromosomas no determinantes del sexo. Este alelo recesivo no se manifiesta si se encuentra acompañado por un alelo dominante.

Es decir, que por este mecanismo una determinada característica heredable se transmite en una forma que puede ser predecida sin tener en consideración el sexo del descendiente. Además para que esta característica heredable se exprese es necesario que el descendiente reciba el gen de ambos progenitores.

Si una enfermedad es autosómica recesiva, significa que un individuo debe recibir el alelo anormal de ambos padres para heredar la enfermedad.

Patrón de herencias

Los linajes donde se segrega una característica autosómica recesiva muestran un árbol genealógico característico en el que, llama la atención la aparición de una determinada característica en un individuo proveniente de dos familias sin antecedentes cercanos, por regla general los individuos que la expresan son pocos y los que la expresan no suelen tener un progenitor afectado.

En la herencia autosómica recesiva se cumplen los siguientes hechos:

  • Pocos individuos afectados.
  • Los afectados no suelen ser hijos de afectados.
  • Se afectan por igual hombres y mujeres.
  • Como regla, de una cruza entre un individuo afectado y uno no afectado y no portador, ninguno de los descendientes hereda la afección, pero todos ellos son portadores.
  • De una cruza entre un individuo afectado y uno no afectado pero portador, existe un 50% de probabilidad de que un descendiente se encuentre afectado, y los restantes resultan portadores pero sin heredar la afección.
  • De una cruza entre dos individuos portadores, existe un 25% de probabilidad de que un descendiente se encuentre afectado, un 50% de que resulten portadores pero sin manifestar la afección, y un 25% de probabilidad de no presentar ningún alelo recesivo.
  • Los individuos sanos pueden tener hijos enfermos.
  • Los individuos enfermos pueden tener hijos sanos.
  • Hay hombres afectados hijos de hombres afectados (lo cual excluye la posibilidad de que el gen causante de la afección se encuentre ubicado en el cromosoma X, que en los varones procede de la madre).
  • La característica puede saltar varias generaciones sin manifestarse.
  • El patrón ofrece un aspecto cuasi aleatorio.
  • La característica es más común entre progenitores con algún grado de consanguineidad, y es más probable cuanto mayor sea el grado de esta. En este caso los individuos afectados son usualmente homocigóticos y tienen un riesgo del 100% en cada intento reproductivo de que su hijo herede el gen en forma portadora independientemente del sexo de los mismos. En algunos casos los afectados son heterocigóticos compuestos, es decir que presentan 2 versiones diferentes de alelos anormales, pero ninguno normal.